Un juicio importante para todas

Carla Natareno

Las palabras “Sepur Zarco”, han regresado a estos días debido a que después de 30 años, un grupo de 11 mujeres indígenas se han sacudido el miedo y han decidido testificar sobre las atrocidades que sufrieron a manos del ejército durante el conflicto armado en Guatemala.

A ellas, el ejército las despojó de sus bienes, desaparecieron a sus esposos y fueron víctimas de violaciones sexuales en repetidas ocasiones.

A pesar de lo grave de esta situación muchas personas no entienden cuál es la importancia de este juicio. Algunos dicen que si ya pasaron los años, no vale la pena hacer un juicio. Otros opinan que el Estado tiene demasiados compromisos como para indemnizar a estar víctimas.

Pero este juicio tiene una importancia crucial en nuestro país. La psicóloga clínica, Andrea Durán, explica que este hecho es importante porque es una manera de dignificar la vida de las mujeres,  además es una forma de socializar con las demás mujeres que han sufrido violación sexual y que este tipo de hechos son un delito y que el estado tiene la obligación de protegernos, brindarnos la atención necesaria, crear las condiciones para prevenirlos, erradicarlos y sancionarlos.

Independientemente del veredicto de este juicio, sin duda esto marcará un presente en la historia del país, ¿por qué? Porque los crímenes de índole sexual son solapados y callados en este país, y las niñas y mujeres que son víctimas tienen el derecho y la obligación de luchar por su justicia. Además, de alguna u otra manera, todas hemos sufrido violencia sexual. (Todas caminamos por la calle con miedo a que alguien “nos meta mano”).

“También es un precedente histórico para Guatemala  en el que se reconoce que hubieron hechos que atentaron contra la dignidad de las mujeres desde su individualidad y colectividad. Y para algunas podría ser una forma o abrir la brecha para sanar heridas pasadas que generaron los hechos”, explica Durán.

 

Imagen: alianzarompiendoelsilencio.com

 

 

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