Impunidad y defraudación, otra red de corrupción en la SAT

Este domingo, el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) profundizaron en relación a las recientes capturas de funcionarios y ex funcionarios de la SAT, así como representantes legales de la entidad Aceros de Guatemala, Sociedad Anónima.

El caso fue llamado: “Impunidad y defraudación, una red de corrupción en la SAT”

Las 3 querellas

Inicialmente, la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) presentó 3 querellas contra Aceros de Guatemala aduciendo que esta entidad era la responsable de los delitos de defraudación tributaria y casos especiales de defraudación.

La querellas fueron conexadas y conocidas por el Juzgado Séptimo de Primera Instancia del Ramo Penal del departamento de Guatemala.

Las querellas se fundaban en la posibilidad de que Aceros de Guatemala hubiere simulado la compraventa de chatarra con inconsistencias, usando empresas de cartón, con representantes fallecidos o ilocalizables.

Inicialmente, el Juzgado archivó el expediente en contra de Aceros de Guatemala, pero el Ministerio Público logró reactivar el caso. El caso era dirigido por la Fiscalía de Delitos Económicos.

Sin embargo, en octubre de 2014, Aceros de Guatemala pide la revisión de las tres querellas y el Juez emplaza a la SAT para que dictaminara acerca del caso.

La SAT presentó los dictámenes, pero “sospechosamente” presentó informes en los que, sin ser de su competencia, eximía a Aceros de Guatemala e inculpaba a los proveedores de las empresas proveedoras.

En ese sentido, el Juez resolvió que Aceros de Guatemala había cumplido con su responsabilidad y que los “verdaderos responsables” eran precisamente los proveedores de segunda y tercera línea.

La Fiscal General detalló que la estrategia del Abogado de Aceros de Guatemala (Frank Trujillo Aldana) era buscar que las tres querellas fueran parcialmente desestimadas, inicialmente para librar de responsabilidad penal a la entidad que defendía y que efectivamente existieran responsables, pero estos responsables eran precisamente los proveedores, es decir, empresas de cartón con representantes legales fallecidos o ilocalizables.

La Fiscal añadió que Trujillo se apoyó, para el tráfico de influencias en la SAT, de la entidad Tres Puertos, Sociedad Anónima, la que se asocia con Geovani Marroquín, quien también es imputado dentro del “Caso La Línea”.

Por este caso, la entidad Aceros de Guatemala evadió obligaciones fiscales por más de 255 millones de quetzales.

Este caso fue descubierto cuando las autoridades investigaban a “La Línea”, ya que tuvieron acceso a una serie de sesiones telefónicas que ponían en evidencia a esta estructura criminal.

Devolución de Crédito Fiscal

Según explicó el Comisionado Iván Velásquez, además del caso de las tres querellas, Aceros de Guatemala se valió nuevamente del tráfico de influencias en la SAT para obtener la devolución de un crédito fiscal de forma acelerada, por 11.8 millones de quetzales.

La Fiscal General indicó que el Abogado Frank Trujillo Aldana se encuentra pendiente de ser capturado.

Las autoridades detallaron que este caso es completamente distinto al “Caso La Línea”.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

You May Also Like

One thought on “Impunidad y defraudación, otra red de corrupción en la SAT

Comments are closed.

A %d blogueros les gusta esto: