El guatemalteco que dio el salto de lustrador de zapatos a exitoso empresario

Determinación, perseverancia y deseo de superación son características que hacen que una persona sobresalga en el mundo de los negocios. Cristóbal Mateo, originario de Santa Eulalia, Huehuetenango, ha pasado por grandes retos en su vida, que han fortalecido su carácter y le han permitido convertirse en un empresario ejemplar.

La situación económica de su familia en su tierra natal Huehuetenango era complicada, motivo por el que migró junto a sus padres y seis hermanos a la ciudad Capital. A sus siete años, quedó huérfano de padre y tuvo que salir a trabajar lustrando zapatos para apoyar la economía familiar. Paradójica o curiosamente, fue en el exterior de una tienda Comex ubicada en la zona 9, donde ejerció su oficio, día a día, hasta que cumplió los 18 años.

Su jornada laboral iniciaba a las 5:00 a.m. por aproximadamente una hora y se detenía para ir a estudiar a la Escuela Pública Amalia Samayoa Aguilar en la zona 5, hasta las 12:30 del mediodía. Al salir de la escuela, nuevamente, se dirigía a su punto de trabajo frente a la tienda Comex. Finalizado el ciclo básico, se graduó de Perito en Mercadotecnia y Publicidad, para continuar con sus estudios universitarios como Administrador de Empresas en la Universidad San Carlos de Guatemala, lugar donde conoció a su futura esposa Ana María Rojas. Juntos toman la decisión de regresar al Altiplano del país, a fortalecer el negocio familiar que es una ferretería llamada “Casa de la Pintura” junto a su suegra doña Ana Laynez y su hija Carol Rojas y esposo José Martínez; y a decir de Mateo, lo último que vendían en la ferretería era pintura.

Por lo que la esposa de Mateo por iniciativa propia escribió al Facebook de Comex Centroamérica para solicitar información de cómo podrían ellos vender el producto, inmediatamente Henry González, Coordinador de Nuevos Negocios de PPG, para la marca Comex, gestionó una reunión para brindarles la información y en cuestión de dos meses ya estaban abriendo su primera tienda.

Actualmente, Cristóbal Mateo es el concesionario de occidente con mayor venta de pintura Comex. Con tiendas ubicadas en Santa Cruz y Joyabaj, ambas en el departamento de Quiché, tiene planes a corto de plazo, de continuar expandiendo el negocio y seguir abriendo más tiendas.

El modelo de concesión de Comex consiste en la autorización de operar bajo la marca y distribuir los productos, con estandarización de precios e imagen, sin pagar un fee inicial ni mensual, a diferencia de una franquicia. La inversión monetaria que se aporta, para operar bajo este modelo, es entregada en producto para la venta final y demás herramientas y mobiliario para la tienda.

Los concesionarios de Comex han sido un éxito tangible en el mercado latinoamericano, por su versatilidad y múltiples beneficios tales como: mobiliario, equipo, promoción en punto de venta, capacitación, asesoría en servicio al cliente, constante apoyo de mercadeo y publicidad. PPG actualmente, tiene un aproximado de 5,000 tiendas en México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Belice.

Autor entrada: Ediciones Reportaje De